Ahí estas sin decir nada mirándome a los ojos, sin más, sin ocultar, tranquilos, sencillos, espectantes de mis palabras, pero es que mi boca no es capaz de articular palabra alguna cuando ellos la miran.
Pues sólo es capaz de imaginar como sería eso de vivir en la cosmisura de tus labios o quizás dar un paseo por el jardín de tus ojos...
Continuamos en silencio y mi cabeza piensa en ti... En la esbeltez de esas pequeñas piernas, en tus inocentes manos que saben como tocar cada rincón perdido de mi cuerpo, en tú pequeño y gran corazón..
Todo paradójico en ti... Pero esque quizás seas el caos más bonito que alguien algún día haya podido ver.
Va amaneciendo y tú sigues aquí, en mi cabeza, en silencio esperando a que te eche con alguna estúpida excusa, porque yo ya no estoy en la tuya.
Pero cielo, eso es algo de lo que creo, que nunca seré capaz.